El rosa es un color “complicado”, peliagudo, diríamos… Hay mucho rechazo, muchas etiquetas y está cargado de connotaciones y significados. Pero también es un color amado (¡y además se relaciona el amor, compartiendo lugar con el rojo en muchas ocasiones!) pero sí, amor y odio se dan la mano en cuanto a este color por lo que apostar por él es una decisión que no hay que tomarse a la ligera. Algo que seguro pensaría muy bien Marta cuando decidió ponerle a su proyecto Pinkmama, defendiendo ante todo la fuerza y el poder del color rosa. Puedes pasarte por mi Pinterest PinkmamaDímelo con rosa y dímelo alto.

 

 

Se dice del color rosa que es relajante y que influye en los sentimientos invitándolos a ser amables, suaves y profundos e induce a sentir cariño, amor y protección. Las palabras claves que se asocian con el rosa son inocencia, amor, entrega y generosidad. También he oído muchas veces que el rosa es “cursi”, algo en lo que nosotras no estamos de acuerdo ni tampoco S Moda en este artículo que publicó recientemente. Creo que hay cientos de palabras y adjetivos que se relacionan con este color… Y también muchos productos asociados a él. El Petit Suise, la Pantera Rosa, un tutú, Hello Kitty, una flor, un pintalabios… Pero desde Pink Mama el foco se centra en su fuerza y más concretamente en su fuerza femenina. En todo lo bello, potente e intenso que se desprende de este color.

 

Hemos estado junto con Marta investigando alrededor del rosa y es increíble la cantidad de proyectos e iniciativas que existen…

 

Ha sido bonito e interesante llegar a proyectos como Think before you pink. ¡Me encanta el nombre de este proyecto! Ellos piden más transparencia en todas las acciones llevadas a cabo alrededor del cáncer de mama y en las que se utiliza el famoso lacito rosa, algo que va asociado al cáncer de mama desde hace algunos años y que es positivo pero la enfermedad no es sólo eso, un lacito de color, defienden ellos. “La atención no debe recaer en él, debe recaer en la persona individual que está sufriendo”.

 

 

También llegamos en nuestra búsqueda a Fashion Targets breast cancer, un proyecto de Ralph Lauren que pretende unir la moda con el cáncer de mama, utilizando este universo como fuerza de lucha contra el cáncer. A lo largo de los años, han llegado a recaudar millones de euros para la investigación de la enfermedad.


Es muy bueno, realista y cierto lo que utilizó hace algunos años la Breast Cancer Fundation (una de las fundaciones más grandes en la lucha contra el cáncer de mama) en una de sus campañas de comunicación:  “si te chequearas a ti misma, igual que chequeas tus redes sociales, la prevención sería mucho más fácil”. Una forma brillante sin duda de concienciar acerca de la importancia de la autoexploración.

 

Sin duda el color rosa va más allá del gustarte o no gustarte, parecerte soft, cursi o débil. El color rosa es un color de lucha, de unión, de cambio, transformación y de fuerza. ¡Dímelo con rosa!